Psicólogo online para terapia de pareja: cuándo pedir ayuda desde casa

pareja asistiendo a terapia con un psicólogo online

Hay parejas que no consultan porque hayan dejado de quererse.

Consultan porque se quieren, pero no saben cómo dejar de hacerse daño.

A veces las discusiones se repiten. Otras veces ya casi no se discute, pero tampoco se habla de verdad. Puede haber distancia, cansancio, reproches, falta de deseo, dificultades en la intimidad o una sensación difícil de explicar: estar juntos, pero sentirse lejos.

En esos momentos, pedir ayuda profesional no significa que la relación esté rota. Significa que algo importante necesita ser mirado con más calma.

Un psicólogo online puede ayudar a una pareja a entender qué está ocurriendo, qué dinámicas se repiten y qué pasos pueden darse para mejorar la comunicación, recuperar confianza o tomar decisiones con más claridad.

La terapia de pareja online no es una solución mágica. Tampoco sirve para imponer que una relación continúe a toda costa. Su objetivo es otro: crear un espacio profesional donde la pareja pueda hablar de lo que sola no consigue abordar sin discutir, defenderse o encerrarse.

Y eso, cuando la relación lleva tiempo bloqueada, puede ser un primer paso muy importante.

Pedir ayuda no significa que la relación esté rota

Muchas parejas esperan demasiado antes de pedir ayuda.

No siempre por falta de interés. A menudo esperan porque tienen miedo. Miedo a reconocer que algo no va bien. Miedo a que la otra persona lo viva como un reproche. Miedo a que consultar sea el principio del final.

Pero acudir a terapia de pareja no significa necesariamente que la relación esté terminada. En muchos casos significa justo lo contrario: que todavía importa lo suficiente como para intentar entender qué está pasando.

Una pareja puede atravesar dificultades por muchos motivos. La convivencia, el estrés, la crianza, los problemas económicos, la rutina, los cambios laborales, las familias de origen, las heridas acumuladas o las diferencias en la manera de expresar afecto pueden ir desgastando el vínculo.

A veces el problema no es una gran crisis. Es una suma de pequeños desencuentros.

Una conversación que se evita.
Una discusión que no se resuelve.
Un gesto de cariño que desaparece.
Una necesidad que no se expresa.
Una decepción que se queda dentro.

Con el tiempo, la pareja puede empezar a funcionar en modo defensa. Cada uno protege su posición, pero nadie se siente realmente escuchado.

La ayuda profesional permite salir de ese lugar. No para buscar culpables, sino para comprender la dinámica que se ha construido entre los dos.

Porque en pareja, muchas veces, el problema no está solo en una persona. Está en la forma en que ambos han aprendido a reaccionar cuando algo duele.

mujer delante del portátil haciendo terapia con un psicólogo online

Con el tiempo, la pareja puede empezar a funcionar en modo defensa. Cada uno protege su posición, pero nadie se siente realmente escuchado. La ayuda profesional permite salir de ese lugar.

Fernando Villadangos

Qué puede aportar un psicólogo online a una pareja

Un psicólogo online especializado en terapia de pareja puede ofrecer algo que a veces resulta muy difícil conseguir dentro de la relación: un espacio ordenado, neutral y seguro para hablar.

Cuando una pareja intenta resolver sola sus dificultades puede caer una y otra vez en el mismo patrón. Uno reclama, el otro se defiende. Uno insiste, el otro se distancia. Uno se calla para evitar conflicto, el otro interpreta ese silencio como desinterés.

Y así, sin darse cuenta, la conversación deja de servir para acercarse y empieza a servir para protegerse.

En terapia, el objetivo no es simplemente “hablar más”. Muchas parejas hablan mucho, pero no se escuchan bien. El objetivo es aprender a hablar de otra manera.

Una consulta profesional puede ayudar a:

  • Entender qué se repite en las discusiones.
  • Diferenciar el problema actual de heridas acumuladas.
  • Mejorar la comunicación.
  • Aprender a expresar necesidades sin atacar.
  • Escuchar sin colocarse inmediatamente a la defensiva.
  • Recuperar espacios de cuidado.
  • Trabajar la confianza cuando se ha deteriorado.
  • Abordar dificultades en la intimidad sin vergüenza ni presión.
  • Tomar decisiones con más claridad si la relación está en un momento crítico.

La terapia de pareja online no consiste en que un profesional diga quién tiene razón. Eso sería muy pobre. Y, además, casi nunca ayuda.

El trabajo consiste en comprender cómo se ha llegado hasta ahí, qué necesita cada persona, qué se puede modificar y qué compromiso real existe para cuidar el vínculo.

Señales de que puede ser buen momento para iniciar terapia de pareja online

No todas las dificultades de pareja requieren terapia. Hay desacuerdos normales, etapas de cansancio y momentos de menor conexión que pueden resolverse con conversación, descanso y cambios cotidianos.

Pero hay señales que conviene no ignorar.

No porque indiquen que la relación esté condenada, sino porque muestran que la pareja puede necesitar ayuda para salir de un círculo que ya no consigue resolver sola.

Discutís siempre por lo mismo

Una señal frecuente es discutir una y otra vez por los mismos temas.

Al principio puede parecer que el problema es concreto: la casa, los horarios, la familia, el dinero, los hijos, la intimidad, el uso del móvil o la falta de tiempo. Pero poco a poco la pareja descubre que, aunque cambie el tema, la discusión tiene una estructura parecida.

  • Uno se siente poco valorado.
  • El otro se siente criticado.
  • Uno pide más presencia.
  • El otro siente que nada es suficiente.
  • Uno reclama.
  • El otro se cierra.

El contenido cambia, pero la música de fondo es la misma.

Cuando esto ocurre, la pareja no necesita solo resolver “la discusión de hoy”. Necesita entender el patrón que se repite.

La terapia de pareja online puede ayudar a identificar ese patrón y a construir una forma distinta de comunicarse. No para evitar todos los conflictos, sino para que los conflictos no destruyan el vínculo cada vez que aparecen.

Evitáis hablar de lo importante

Hay parejas que discuten mucho. Y hay parejas que ya no discuten casi nunca.

Pero eso no siempre significa que estén mejor.

A veces el silencio no es paz. Es cansancio. Es miedo. Es resignación.

Se evita hablar porque cada conversación acaba mal. Se evita preguntar porque se teme la respuesta. Se evita expresar una necesidad porque parece que no va a ser escuchada. Se evita tocar ciertos temas porque la pareja ya sabe dónde termina ese camino.

La evitación puede dar una calma aparente, pero suele aumentar la distancia.

Lo que no se habla no desaparece. Se queda debajo, condicionando gestos, decisiones y estados de ánimo.

En terapia de pareja, muchas veces el primer trabajo consiste en volver a poner palabras donde antes solo había silencio, reproche o retirada emocional.

Hablar no siempre resuelve todo. Pero no poder hablar suele empeorarlo casi todo.

Uno de los dos se siente solo dentro de la relación

Sentirse solo estando en pareja es una experiencia dolorosa.

No siempre se nota desde fuera. Puede haber convivencia, planes, responsabilidades compartidas e incluso una apariencia de normalidad. Pero por dentro una de las personas siente que ya no hay conexión emocional.

Puede pensar:

  • “No me escucha”.
  • “No me mira como antes”.
  • “No puedo contarle lo que me pasa”.
  • “Estamos juntos, pero cada uno vive por su lado”.
  • “Solo hablamos de obligaciones”.

Esta soledad dentro de la pareja suele ser una señal importante. No porque signifique que no haya amor, sino porque indica que el vínculo necesita atención.

La relación no se cuida solo con presencia física. También necesita disponibilidad emocional, interés, ternura, conversación y reconocimiento.

Cuando alguno de estos elementos se pierde durante mucho tiempo, la pareja puede empezar a funcionar como una empresa doméstica: se organizan tareas, se resuelven problemas, se cumplen obligaciones, pero se pierde el encuentro.

Y una pareja no vive solo de organizarse. También necesita sentirse elegida.

La intimidad se ha enfriado o se vive con tensión

La intimidad es una parte importante de muchas relaciones, pero no siempre se habla de ella con facilidad.

Puede haber falta de deseo, diferencias en la frecuencia deseada, miedo al rechazo, evitación del contacto, dificultad para iniciar acercamientos o sensación de que cualquier gesto puede ser malinterpretado.

En algunas parejas, la intimidad se enfría poco a poco. En otras, se convierte en un tema cargado de presión. Uno siente que siempre busca. El otro siente que siempre tiene que responder. Uno vive el rechazo con dolor. El otro vive la insistencia como exigencia.

Y así, algo que debería ser un espacio de encuentro puede convertirse en una fuente de tensión.

Aquí conviene ser cuidadosos. No se trata de señalar a nadie. La falta de deseo o las dificultades íntimas no se resuelven con reproches. Tampoco con obligación. Mucho menos con silencio.

A veces la dificultad tiene que ver con la comunicación. Otras con la ansiedad, el estrés, la historia personal, problemas de salud, cambios vitales o dificultades propias de la respuesta sexual.

En estos casos, la formación en sexología puede ser especialmente útil, porque permite abordar la intimidad sin morbo, sin culpa y sin simplificaciones.

La pareja necesita entender qué ocurre, no convertir la intimidad en un examen.

Hay reproches acumulados

Una pareja puede sobrevivir a muchos desacuerdos. Lo que suele deteriorarla no es solo discutir, sino acumular heridas sin reparar.

Cuando los reproches se acumulan, cualquier conversación empieza con desventaja. Ya no se habla solo de lo que acaba de pasar. Se habla, aunque no se diga, de todo lo anterior.

  • “Siempre haces lo mismo”.
  • “Nunca me tienes en cuenta”.
  • “Ya sabía que ibas a reaccionar así”.
  • “Contigo no se puede hablar”.

Estas frases muestran que la pareja ha dejado de mirar el hecho concreto y empieza a mirar al otro como un problema.

La terapia de pareja online puede ayudar a revisar esas heridas sin convertir la sesión en un juicio. No se trata de borrar el pasado, sino de entender qué sigue doliendo, qué necesita reparación y qué cambios concretos pueden ayudar a recuperar confianza.

Perdonar no siempre es el objetivo inmediato. A veces el primer paso es poder escuchar el daño sin atacarse de nuevo.

Uno quiere arreglarlo y el otro no sabe si puede

No siempre los dos miembros de la pareja llegan al mismo tiempo al deseo de pedir ayuda.

A veces uno tiene muy claro que quiere intentarlo. El otro está cansado, escéptico o incluso dudando de si la relación tiene futuro.

Esto no significa necesariamente que la terapia no pueda ayudar. De hecho, puede ser un espacio para aclarar qué quiere cada uno, qué fuerzas quedan, qué límites existen y qué sería necesario para que la relación pudiera continuar de una manera más sana.

La terapia de pareja no debe utilizarse para presionar a nadie a seguir. Tampoco para forzar una decisión rápida.

  • A veces ayuda a reconstruir.
  • A veces ayuda a separarse mejor.
  • A veces ayuda a entender que todavía hay posibilidades.
  • A veces ayuda a aceptar que no basta con quererse si no hay cambios reales.

La honestidad también forma parte del cuidado.

Ya no sabéis cómo salir del bloqueo

Hay momentos en los que la pareja ha intentado muchas cosas.

Hablar. Callar. Darse tiempo. Cambiar rutinas. Hacer planes. Discutir menos. Empezar de nuevo. Prometer que esta vez será distinto.

Pero, pasado un tiempo, todo vuelve al mismo lugar.

Cuando una pareja siente que ha probado mucho y no consigue avanzar, puede aparecer una mezcla de frustración y desesperanza.

En esos casos, pedir ayuda no es un fracaso. Es reconocer que el problema necesita otra mirada.

Un psicólogo online puede ayudar a ordenar lo que ocurre desde fuera de la dinámica habitual. No porque tenga una varita mágica, sino porque puede observar patrones que la pareja, desde dentro, ya no distingue.

A veces hace falta una tercera mirada para dejar de dar vueltas en el mismo sitio.

Pareja tensa que necesita asistir a un psicólogo online

Por qué la terapia de pareja online puede ser una buena opción

La terapia de pareja online puede ser útil cuando la pareja necesita ayuda profesional pero tiene dificultades para acudir presencialmente.

Puede haber falta de tiempo, horarios complicados, distancia geográfica, viajes frecuentes, hijos pequeños, residencia en ciudades distintas o simplemente la necesidad de consultar desde un entorno privado y conocido.

Poder hacer una consulta desde casa facilita que algunas parejas den el paso.

Además, la modalidad online permite mantener continuidad. Y en terapia, la continuidad importa mucho. No basta con una conversación intensa si después no hay seguimiento, tareas, revisión y trabajo progresivo.

La consulta online también puede reducir una barrera importante: la vergüenza inicial. Hay personas que se sienten más cómodas hablando de temas delicados desde su propio espacio.

Esto no significa que la terapia online sea menos seria. Una sesión online bien planteada debe tener encuadre profesional, confidencialidad, objetivos claros y un método de trabajo.

Lo importante no es si la sesión ocurre en una consulta física o a través de una pantalla. Lo importante es que haya un espacio seguro donde la pareja pueda mirar su relación de otra manera.

La pantalla no sustituye el vínculo terapéutico. Pero puede hacerlo posible cuando antes parecía difícil acceder a él.

Consulta individual o terapia de pareja: qué conviene más

Una duda frecuente es si debe consultar una persona sola o acudir la pareja completa.

La respuesta depende del caso.

A veces una primera consulta individual puede ser útil para ordenar la situación. Una persona puede necesitar explicar lo que vive, aclarar sus dudas y valorar si tiene sentido proponer una terapia de pareja.

Esto puede ocurrir cuando la otra persona todavía no quiere consultar, cuando hay miedo a plantear el tema o cuando quien pide ayuda no sabe si la relación puede mejorar.

En otros casos, lo más adecuado será trabajar directamente con ambos miembros de la pareja. Sobre todo cuando el problema principal está en la comunicación, los acuerdos, la convivencia, la intimidad o la forma en que ambos se relacionan.

También puede ocurrir que una dificultad que parece individual esté afectando claramente a la relación. Por ejemplo, ansiedad, bloqueo, falta de deseo, inseguridad o miedo al conflicto.

No hay una única fórmula.

Lo importante es valorar bien qué necesita la persona y qué necesita la pareja.

Pedir una primera orientación no obliga a iniciar un proceso. Puede servir para decidir con más claridad cuál es el camino más adecuado.

Qué se trabaja en terapia de pareja online

La terapia de pareja online no consiste solo en hablar de problemas. También consiste en aprender a mirar la relación de una forma más completa.

En muchas parejas, cada uno llega con su versión. Y es normal. Cada persona cuenta la relación desde su experiencia, desde lo que le duele, desde lo que ha intentado y desde lo que siente que no recibe.

El trabajo terapéutico ayuda a construir una visión más amplia.

Se puede trabajar la comunicación, pero también los significados que hay detrás de cada reacción.

  • Por ejemplo, una queja puede esconder necesidad de afecto.
  • Un silencio puede esconder miedo al conflicto.
  • Una distancia puede esconder cansancio.
  • Una explosión puede esconder años de sentirse no escuchado.
  • Una falta de deseo puede esconder tensión, desconexión o presión.

En terapia de pareja se pueden abordar aspectos como:

  • La forma de discutir.
  • La expresión de necesidades.
  • La escucha.
  • Los acuerdos de convivencia.
  • La gestión de heridas pasadas.
  • La confianza.
  • La relación con las familias de origen.
  • La crianza.
  • La intimidad.
  • Los proyectos de futuro.
  • La toma de decisiones.
  • La posibilidad de continuar o separarse con respeto.

No todas las parejas necesitan trabajar todo. Cada proceso debe adaptarse al momento, la historia y los objetivos de quienes consultan.

Una buena terapia no impone un guion. Ayuda a construirlo con la pareja.

Pareja mirándose a los ojos con ilusión después de haber estado en terapia con un psicólogo online

El papel de la intimidad en los problemas de pareja

En muchas relaciones, las dificultades de pareja y las dificultades íntimas se influyen mutuamente.

Cuando hay distancia emocional, la intimidad puede enfriarse.
Cuando hay tensión en la intimidad, la relación puede volverse más distante.
Cuando una persona se siente rechazada, puede reaccionar con reproche.
Cuando otra se siente presionada, puede reaccionar evitando.

Así se crea un círculo difícil.

Por eso, aunque el artículo esté centrado en terapia de pareja online, conviene no dejar fuera esta dimensión. La intimidad no es un detalle secundario cuando está generando malestar. Tampoco debe convertirse en el único foco si el problema de fondo está en la comunicación, la confianza o la conexión emocional.

En algunos casos, pueden aparecer dificultades relacionadas con la salud sexual, como falta de deseo, problemas de erección, eyaculación precoz, dolor en las relaciones, vaginismo, dificultad para alcanzar el orgasmo o ansiedad ante el encuentro íntimo.

Nombrarlo con naturalidad ayuda a quitar vergüenza.

Pero nombrarlo no significa reducir la pareja a eso. La intimidad se entiende mejor cuando se mira dentro de la relación completa.

Aquí la experiencia en sexología y terapia de pareja permite trabajar con una mirada más amplia: cuerpo, emoción, comunicación, historia personal y vínculo.

No se trata de buscar culpables. Se trata de entender qué está ocurriendo y qué necesita la pareja para recuperar seguridad, confianza y cercanía.

Cuándo no conviene esperar más

No hace falta esperar a que la relación esté al límite para pedir ayuda.

De hecho, cuanto más tiempo se mantiene una dinámica dañina, más difícil puede resultar cambiarla. No porque sea imposible, sino porque los patrones se hacen más fuertes.

La pareja se acostumbra a reaccionar de una manera.
Cada uno anticipa lo que hará el otro.
Los gestos se interpretan desde heridas antiguas.
Las conversaciones empiezan antes de empezar.

A veces basta una frase para que los dos sepan cómo va a terminar la discusión.

Cuando una relación entra en ese automatismo, la ayuda profesional puede ser especialmente valiosa.

Conviene pedir orientación si las discusiones se repiten, si evitáis hablar de lo importante, si la distancia emocional aumenta, si la intimidad genera tensión, si hay reproches constantes o si uno de los dos siente que ya no puede más.

También conviene consultar cuando todavía hay cariño, pero ya no sabéis cómo cuidarlo.

Esa es una de las situaciones más delicadas y, al mismo tiempo, más importantes: cuando la relación no está muerta, pero está cansada.

Ahí pedir ayuda puede marcar una diferencia.

No para prometer que todo volverá a ser como antes. A veces no se trata de volver. Se trata de construir una forma más madura, más clara y más cuidadosa de estar juntos.

A veces no hace falta tener claro qué decisión tomar. Basta con reconocer que la relación necesita ayuda para entender qué está ocurriendo.

Una primera consulta online puede ayudaros a ordenar la situación y valorar el siguiente paso: Consultar nuestro caso

Consulta online con Fernando Villadangos

Fernando Villadangos es psicólogo clínico, sexólogo y terapeuta de pareja, con una amplia trayectoria en la atención de dificultades relacionadas con la pareja, la comunicación, la intimidad y la salud sexual.

La consulta online permite plantear vuestra situación de forma confidencial, sin desplazamientos y desde un entorno privado.

Puede ser útil si estáis atravesando una crisis, si discutís siempre por lo mismo, si hay distancia emocional, si han aparecido dificultades en la intimidad o si no sabéis si necesitáis una consulta puntual o un proceso terapéutico.

Una primera consulta puede ayudar a valorar qué ocurre, qué necesita la relación y cuál puede ser el siguiente paso.

En algunos casos, será recomendable iniciar una terapia de pareja online. En otros, puede ser suficiente una orientación inicial. Y en determinadas situaciones, quizá convenga trabajar primero de forma individual.

Lo importante es no vivir el problema en silencio cuando ya está afectando al bienestar personal o a la relación.

Pedir ayuda no significa que la pareja haya fracasado. Significa que se está intentando mirar lo que ocurre con responsabilidad.

Puedes solicitar una consulta online con Fernando Villadangos para valorar vuestro caso y recibir una orientación profesional adaptada a vuestra situación.

Preguntas frecuentes sobre psicólogo online y terapia de pareja

¿Un psicólogo online puede ayudar en problemas de pareja?

Sí. Un psicólogo online puede ayudar a una pareja a entender qué dinámicas se repiten, mejorar la comunicación, trabajar conflictos no resueltos y valorar qué cambios son necesarios para cuidar la relación.

La modalidad online puede ser especialmente útil cuando hay dificultades de horario, distancia geográfica o preferencia por consultar desde casa.

¿La terapia de pareja online sirve si discutimos mucho?

Puede ser útil cuando las discusiones se repiten, terminan siempre igual o generan mucho desgaste emocional.

El objetivo no es evitar cualquier desacuerdo, sino aprender a discutir de otra manera, escuchar mejor y comprender qué necesidades hay detrás de cada conflicto.

¿Podemos hacer terapia de pareja online si vivimos en ciudades distintas?

Sí, en muchos casos es posible. La modalidad online facilita que ambos miembros de la pareja puedan participar aunque no estén en el mismo lugar.

Esto puede ser especialmente útil en relaciones a distancia, parejas que viajan con frecuencia o situaciones en las que los horarios dificultan acudir presencialmente.

¿Tiene sentido consultar si mi pareja no quiere venir?

Sí, puede tener sentido. Una consulta individual puede ayudarte a ordenar lo que estás viviendo, aclarar tus dudas y valorar cómo plantear la situación.

No siempre es posible empezar con los dos miembros de la pareja. A veces una persona necesita dar el primer paso para comprender mejor qué ocurre.

¿La falta de deseo puede trabajarse en terapia de pareja?

Sí, puede trabajarse cuando la falta de deseo está relacionada con la dinámica de pareja, la comunicación, la ansiedad, la presión, el cansancio, la distancia emocional o dificultades en la intimidad.

En algunos casos también puede ser necesario valorar factores médicos o personales. Lo importante es no reducir el problema a una sola causa.

¿Una primera consulta obliga a iniciar terapia?

No. Una primera consulta puede servir simplemente para valorar la situación, aclarar dudas y decidir qué tipo de ayuda tiene más sentido.

A veces una orientación inicial es suficiente. En otros casos, si la dificultad lleva tiempo o afecta mucho a la relación, puede recomendarse iniciar un proceso terapéutico.

¿La consulta online es confidencial?

Sí. La consulta debe realizarse en un marco profesional, privado y confidencial.

Es importante que ambos miembros de la pareja puedan hablar con respeto y seguridad, sabiendo que el objetivo no es juzgar, sino comprender y trabajar lo que está ocurriendo.

¿Cuándo deberíamos pedir ayuda?

Conviene pedir ayuda cuando la relación genera más sufrimiento que tranquilidad, cuando los conflictos se repiten, cuando evitáis hablar de lo importante, cuando la distancia aumenta o cuando hay dificultades en la intimidad que no conseguís abordar solos.

No hace falta esperar a que todo esté al límite. Pedir ayuda a tiempo puede evitar que el problema se haga más grande.

Un primer paso para entender qué está pasando

A veces una pareja no necesita decidir de inmediato si seguir o separarse.

Primero necesita entender qué le está pasando.

Necesita saber por qué discute así. Por qué se evita. Por qué se ha enfriado la relación. Por qué cuesta hablar. Por qué aparece tanta defensa donde antes había más confianza.

La terapia de pareja online puede ofrecer ese espacio.

  • Un espacio para detenerse.
  • Para escuchar mejor.
  • Para poner palabras.
  • Para revisar la historia sin quedarse atrapados en ella.
  • Para decidir con más claridad.

No todas las parejas que piden ayuda llegan al mismo resultado. Algunas reconstruyen el vínculo. Otras comprenden que necesitan cambios profundos. Algunas descubren que todavía hay mucho que cuidar. Otras entienden que separarse con respeto también puede ser una forma de dejar de hacerse daño.

Pero en todos los casos, pedir ayuda puede aportar algo valioso: claridad.

Y cuando una relación lleva tiempo atrapada en el dolor, la claridad no es poca cosa.

Es el principio de una conversación distinta.

¿Vuestra relación está atravesando un momento difícil?

Podéis solicitar una consulta online con Fernando Villadangos para valorar vuestra situación con calma, confidencialidad y orientación profesional.

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Fernando Villadangos

Trabajo desde 1989 con ilusión y profesionalidad como psicólogo clínico y sexólogo. Cada día comparto con las personas y parejas que acuden a mi consulta sus conflictos y problemas, temores y sufrimiento pero, también, su capacidad de luchar y de no rendirse, su capacidad de seguir adelante. Te ofrezco más de 30 años de experiencia a tu servicio.

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Fernando Villadangos es psicólogo clínico y sexólogo en Granada

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