
Las fantasías sexuales forman parte de la capacidad erótica humana. Son un elemento importante de la sexualidad y están para enriquecerla. Podemos decir que la persona tiene dos caminos privilegiados para descubrir su sexualidad y mejorar su autoconocimiento: una es por exploración corporal, autoerotismo o masturbación y la otra a través de la imaginación y las fantasías sexuales. Ambas formas han estado censuradas por el tabú del sexo hasta hace bien poco.


