Matrimonios sin sexo: 6 consejos para solucionarlo

Las disfunciones sexuales se solucionan

Matrimonios sin sexo: seis consejos para solucionarlo. Te ofrezco algunas orientaciones para salir de ese atolladero donde se encuentran muchas parejas que han relegado el sexo a un segundo plano y se encuentran desorientadas y en sequía sexual.

La sexualidad tiene dos características importantes que pueden jugar a favor o en contra del deseo. Por un lado tiene mucho que ver con los hábitos y costumbres. Y por otra parte requiere de energía para poder disfrutarla. Una pareja puede reducir la frecuencia sexual hasta paralizar el sexo y no darse cuenta de lo que está sucediendo. Hasta que es demasiado tarde. Las dificultades de comunicación hacen que la confusión, la dejadez, los problemas externos y el estrés nos vayan desanimando y perdamos terreno. Se trata de un proceso que pasa inadvertido y que dejamos que suceda por no comprender lo que pasa.

1. La sexualidad requiere energía

Al principio de cualquier relación de pareja la pasión sucede y viene fácil. Enamorarse es algo bonito pero transitorio. La novedad cede el paso a la familiaridad y pasamos de una etapa de noviazgo a la convivencia. No es lo mismo quedar el sábado por la noche para salir de fiesta que vernos a diario y haber pasado una mala noche sin dormir porque nuestro hijo ha tenido fiebre.

Cada vez atiendo en mi consulta a más matrimonios sin sexo que vienen angustiados por no entender lo que les ha sucedido, temiendo incluso el final de la propia relación. Hoy en día se considera la sexualidad una parte importante para estar feliz en pareja. Si falla el sexo está ocurriendo algo grave y los fantasmas de una separación aparecen amenazantes.

Superada la fase inicial de enamoramiento y entusiasmo por la novedad, la sexualidad se puede ir enfriando. La pasión sexual no sucede sola y puede apagarse con el tiempo. Se trata de algo normal que debemos aceptar. Sería difícil vivir una relación de pareja donde sólo haya fiesta y ganas de estar juntos las 24 horas del día para hacer el amor todo el tiempo. Esto tiene más que ver con una buena fantasía sexual que con la realidad. Si somos realistas nos damos cuenta que el estilo de vida estresante, las preocupaciones y problemas propios del día a día nos restan energía. Y llegamos a casa agotados.

Matrimonios sin sexo, mi primer consejo es reservar un espacio para estar solos haciendo una actividad agradable juntos cada semana

La sexualidad requiere de energía y si no disponemos de ella la vamos a ir apartando a un segundo plano. O la vamos a posponer y eliminar de nuestra semana esperando que en las vacaciones nos vaya mejor. Y eso si hay vacaciones. Por tanto, mi primer consejo es reservar un espacio para estar solos haciendo una actividad agradable juntos cada semana. Apartar las preocupaciones y apagar el móvil. Volver a conectar uno con el otro saliendo a cenar o ir a una sesión de cine. Puede ser salir al campo o pasear por la ciudad. El objetivo es recuperar la sintonía en pareja y disponer de un espacio propio sin obligaciones que nos interrumpan. Sentirnos de nuevo sin mayor preocupación que disfrutar del momento. Si ya esto te parece difícil es señal de que existe una carencia grave en la base de la pareja. Y también es señal de que es algo absolutamente necesario.

2. Pasan los años y nos conocemos mejor

Parece que el paso de los años nos lleve a perder la pasión y que se apague la llama del deseo. Las parejas que llevan más de 5 años juntas comprueban que se producen cambios en todos los aspectos de sus vidas. Esto afecta también a la sexualidad. La convivencia desgasta pero también aporta profundidad y la pareja se consolida. Personalmente veo más ventajas que inconvenientes a la convivencia en pareja, incluso si llegan los hijos y crece la familia. Es verdad que sumamos problemas pero también somos más fuertes para enfrentarlos.

Cuando se comparte la vida en pareja atravesamos diferentes fases que nos ponen a prueba y que deberían fortalecernos. El sexo se hace más familiar en el mejor sentido de la palabra. Conocemos el cuerpo y el mapa erógeno del otro. Esto nos da seguridad a la hora de mantener relaciones sexuales y facilita compartir el placer y los juegos en intimidad. Como sexólogo considero que la confianza desarrollada con el tiempo es un factor de salud sexual importante. Facilita el conocimiento profundo de la sexualidad y la erótica en pareja. Se desarrollan rutinas sanas a la hora del encuentro sexual y hace más fácil que todo vaya bien y ambas personas se sientan satisfechas.

Por tanto es falso que la pasión tenga que perderse con el paso de los años. Una pareja de larga duración cuenta con la ventaja de la confianza, del amor y del conocimiento profundo del otro. Bazas importantes para la estabilidad y el disfrute compartido. Valorarlo y conservarlo es una actitud inteligente y garantía de que las cosas vayan mejor. Pero ¿Cómo lograrlo?

3. Matrimonios sin sexo: cambiar y renovar para estimular

La novedad se pierde con el tiempo y la pareja debería dedicar un poco de ilusión y creatividad para mantener y mejorar la calidad de la sexualidad en pareja. El cerebro humano necesita dos ingredientes para funcionar bien: rutinas y novedades. Esto puede parecer una contradicción pero es exactamente cómo funcionamos las personas. Por un lado somos animales de costumbres, nos da seguridad y nos hace sentir bien que las cosas sean estables. Por otra parte necesitamos introducir novedades que no contradigan lo que somos y lo que tenemos. Y que aporten  frescura y aire nuevo que enriquezca nuestra vida. Se trata de un equilibrio que hay que tener en cuenta y cuidar para que la sexualidad en pareja no se marchite.

Muchas parejas intentan innovar y hacer algo diferente para recuperar la pasión. Esto es muy buena idea: cambiar el entorno y asumir una actitud positiva y abierta a las propuestas del otro. Hacer una escapada de fin de semana con una noche fuera de casa es una idea práctica y correcta. Alejarse de lo conocido y dejarse llevar cuando tu pareja te propone algo nuevo. Puede no apetecerte en principio pero debes abrir tu mente y reconocer que para lograr resultados hace falta un pequeño esfuerzo. Actitud positiva y divertida en la medida de lo posible.

El cerebro humano necesita dos ingredientes para funcionar bien: rutinas y novedades. Y la sexualidad también

La sexualidad es disfrutar. Se activa cuando nos sentimos tranquilos y sin asuntos pendientes en la cabeza. Si dispones de poco tiempo libre te propongo que hagáis una cita como cuando eráis novios. Ahora que funcionamos con la agenda para que no se nos olviden las obligaciones, propongo la idea de agendar también el tiempo libre y el esparcimiento. Dale este uso práctico a la agenda de tu móvil. Al igual que necesitas quedar con tiempo entre semana para ir a ver una película juntos el sábado, puedes agendar tu cita para dar un paseo o disfrutar de una cena solos dejando a los niños con la canguro. Funciona.

Es muestra de inteligencia cuidar la propia intimidad en pareja y reconocer que la sexualidad necesita de ciertas condiciones para funcionar mejor. Y romper la idea equivocada de que lo personal se mantiene solo. Priorizar los espacios de calidad en pareja es señal de inteligencia. Reorganiza tu ocio y tiempo libre desde esta nueva actitud. Verás que las cosas empiezan a mejorar.

4. Dos sexualidades y dos erotismos

La pareja está formada por dos personas. En las parejas heterosexuales, mujeres y hombres parecen no terminar de entenderse. Más mujeres viven su sexualidad enfocada en la relación de pareja. Se masturban bastante menos por sí solas y se activan sexualmente cuando suceden las condiciones de afecto, tranquilidad y sintonía emocional que precisan. Más hombres viven la sexualidad como un impulso más físico y se masturban con frecuencia vaya mejor o peor en el sexo de pareja. Esto es un hecho que suele llevar a confusiones y malentendidos.

Me he encontrado a menudo en los matrimonios sin sexo que la persona más activa también ha ido perdiendo entusiasmo y llegado a un bloqueo. Hay una idea errónea que dice que masturbarse es una práctica egoísta si tienes pareja. Otra idea falsa que hace mucho daño es creer que masturbarse es perder energía porque no dispones de ella para compartirla juntos después.

Es un error que una persona deje de masturbarse para «ahorrar» energía sexual para estar en pareja. El sexo se parece mucho a practicar un deporte. Si no entrenas durante un mes porque tienes un marathón muy importante y quieres ahorrar energía te va a suceder que las cosas irán a peor.

matrimonios sin sexo
Consigue tu GUÍA GRATUITA 20 Consejos

Es absurdo limitar tu autoerotismo por esta causa. La sexualidad humana tiene mucho que ver con los hábitos y costumbres y este error es frecuente. Una persona piensa que no quiere ser egoísta y deja de masturbarse por ello. Se trata de todo lo contrario: si tienes energía sexual es bueno que la expreses para llevarla después a tu relación de pareja.

Para retomar el sexo en pareja deberíamos hablar con honestidad de lo que sucede. Qué cosas echamos en falta y dedicar más espacio y tiempo al reencuentro erótico y sexual. Sobre todo diálogo y comunicación.

Anotar en un papel qué cosas favorecen el deseo sexual y cuáles lo estropean. Y compartirlo con tu pareja

Es buena idea anotar en un papel qué cosas favorecen el deseo sexual y cuáles lo estropean. Atendí a una pareja hace poco donde la mujer no soportaba el mal aliento de su marido y no se lo decía por no herirlo y eso le cortaba el rollo. Cuidar la higiene, estar en armonía emocional, dialogar, prestarse atención e incluir alguna novedad pueden ser muy buenas ideas.

Cuando una persona quiere sexo y la otra no hay que hacerse algunas preguntas. Por ejemplo si ambos estamos hablando de lo mismo. Muchas mujeres no quieren sexo mecánico, rápido, directo al coito y que termina en minutos. Se frustran mucho y desearían tener relaciones sexuales de otra manera. Cuando una persona dice que no quiere sexo es porque existe algún problema o lo ha habido y está sin solucionar. O sin dialogar.

5. Adaptarse a los cambios que se dan con la edad

La sexualidad necesita energía disponible para activarse. Muchas parejas, sobre todo con hijos pequeños, llegan agotadas al fin de semana y eso es lo peor que existe para la libido. El estrés, el agotamiento y las exigencias de la vida moderna nos llevan a un cansancio tremendo y el sexo requiere de ciertas condiciones para activarse.

También es verdad que la sexualidad va cambiando con la edad y que con los años la pareja se adapta a ello. Más parejas maduritas reconocen que la frecuencia sexual ha bajado pero que la calidad de los encuentros ha aumentado. Dedicarle tiempo y una actitud lúdica y erótica facilita que cada pareja encuentre su punto ideal.

Siempre hay alternativas y nunca hay que darse por vencido. Somos personas sexuadas y la sexualidad forma parte de la persona y de la vida.

Un conflicto frecuente es la diferente frecuencia sexual que cada cual necesita. Aceptar que hacer el amor es cosa de dos (penetración) pero podemos hacer otras cosas para satisfacer a ambos como la masturbación en pareja. Buscar juntos el equilibrio es un reto que debemos alcanzar.

Romper la idea que las relaciones sexuales tienen que acabar siempre con la penetración puede ayudar mucho a recuperar el deseo sexual. Muchas personas no quieren empezar porque hay que terminar siempre de la misma manera y puede no apetecer en ese momento. Las obligaciones matan el deseo.

6. Acudir a un especialista en Sexología

Por supuesto siempre se puede consultar con el especialista en Sexología cuando estas situaciones se viven con sufrimiento y frustración. Hay poca información sexual sobre los cambios de la sexualidad con la edad y muchas mujeres y hombres se bloquean al no comprender qué les está sucediendo.

Es importante decidir darle un espacio en nuestra vida. Por ejemplo una mañana juntos o una tarde del fin de semana. No hay que olvidar que el deseo sexual surge cuando se dan ciertas condiciones que sólo cada persona conoce.

Desde hace 30 años atiendo habitualmente a parejas con este problema, a matrimonios sin sexo o con una sexualidad muy limitada. No es verdad que el sexo termine con la edad o que las parejas que llevan años juntos tengan que desanimarse. Llevar juntos un tiempo debería ser una gran ventaja en todos los sentidos: más confianza y conocimiento mutuo, mejor adaptación del uno al otro y, sobre todo, un amor más profundo que ayudará a solucionar los problemas que puedan suceder en la vida.

♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥

 CONSULTA ONLINE DE SEXOLOGÍA.

Ya puedes recibir ayuda y solucionar tus dudas y problemas sexuales a distancia

Tienes dos modalidades de ayuda: la TERAPIA SEXUAL  y la INFORMACIÓN SEXUAL.

Utilizar todas las herramientas que nos ofrece la tecnología permite una ayuda más rápida, eficaz y con todas las garantías de profesionalidad y confidencialidad.

Ya no es un problema tener poco tiempo disponible o vivir lejos de un profesional que puede atenderte en tu ordenador o tablet y en la comodidad de tu casa.

Sexólogo-Online
5/5 - (26 votos)

Hablemos

Sexología-en Granada

Si tienes alguna cuestión que te inquiete sobre sexualidad o la pareja, te animo a que me la consultes a través de nuestra página de contacto.

Fernando Villadangos

Trabajo desde 1989 con ilusión y profesionalidad como psicólogo clínico y sexólogo. Cada día comparto con las personas y parejas que acuden a mi consulta sus conflictos y problemas, temores y sufrimiento pero, también, su capacidad de luchar y de no rendirse, su capacidad de seguir adelante. Te ofrezco más de 30 años de experiencia a tu servicio.

4 comentarios en «Matrimonios sin sexo: 6 consejos para solucionarlo»

  1. Buenas tardes. A mi edad (ya soy abuela) y por mi experiencia (dos matrimonios) puedo decir que, para mí, la falta de comunicación, la baja libido, los hijos, el trabajo, etc., no han sido los factores desencadenantes de la ausencia de sexo en mis relaciones de pareja.

    Con mi primer marido practiqué sexo con normalidad durante los tres años de noviazgo y los subsiguientes seis primeros años de matrimonio, del que nacieron dos hijas (la primera al año de nuestro enlace y la segunda dos años más tarde). Un buen día, sin más, empecé a rechazarlo en la intimidad. La frecuencia sexual fue cayendo hasta desaparecer por completo (los últimos cuatro años de casados no tuvimos ningún encuentro íntimo).

    Durante nuestra etapa de »crisis» hablamos del tema en multitud de ocasiones. Sin embargo yo no era capaz de dar una explicación a lo que nos sucedía. Él seguía siendo el hombre atractivo, trabajador y atento del que me había enamorado. Su trato hacia mí era excelente. Pero yo ya no me sentía atraída hacia él. Así que decidí que fuésemos a terapia de pareja. Pero no sirvió de nada.
    Más tarde y tras visitar a varios especialistas me diagnosticaron deseo sexual hipoactivo. Pero esto me resultaba contradictorio, porque a pesar de no sentir deseo por mi marido, sí sentía cierta atracción por algún compañero de trabajo, por algún vecino, por algún presentador de televisión…

    Todas mis dudas se disiparon cuando tuvo lugar mi primer encuentro sexual con el que más tarde sería mi segundo marido y padre de mi tercer hijo. En ese momento fui planamente consciente de que yo no sufría ningún trastorno de la sexualidad. Simplemente había dejado de atraerme mi primer marido. Sin más. Y no por falta de comunicación, de afecto, discusiones o circunstancias análogas. Sencillamente ya no me atraía en el plano sexual y mi subconsciente buscaba nuevas experiencias con otros hombres. Esta tesis se corroboró con el paso de los años cuando, de repente, me sucedió lo mismo con mi segundo marido.
    Y no sólo ha sido mi experiencia, a la mayoría de mis amigas, que terminaron por divorciarse de sus maridos, les sucedió lo mismo. Y las que continúan casadas, o no mantienen relaciones, o las tienen de forma muy esporádica.

    Mi conclusión es que todas las relaciones personales, incluídas las sentimentales, tienen fecha de caducidad. Y da igual el empeño que pongamos en mantenerlas en el tiempo, terminarán muriendo. Todo lo demás es alargar su agonía.

    Responder
    • Hola Helena, gracias por compartir tu experiencia que seguro va a resultar de gran ayuda a otras mujeres que pueden atravesar momentos de confusión con su sexualidad. Hay una trampa sexista que es considerar que las relaciones sexuales tienen que llevar siempre al coito y eso tiende a hacer rutinarios los encuentros. En muchas ocasiones se suma también que no se CULTIVA la sexualidad, es decir, que no se dedica tiempo a enriquecerla y atenderla y al diálogo en pareja para facilitar que evolucione y crezca.

      Todo tiene fecha de caducidad por supuesto. Por ello hay que disfrutar de lo que nos hace sentir bien cuando lo tenemos. Y es señal de inteligencia cuidarlo y fortalecerlo.

      Es correcto pedir ayuda profesional cuando se sufre por algo aunque, como en tu caso, un diagnóstico de deseo sexual hipoactivo no dice gran cosa. Me explico, el deseo sexual se puede ver disminuido por muchas causas que hay que reconocer para solucionar. Además en tu caso eso te sucedía con tu pareja pero tu deseo sexual estaba activo en lo demás.

      Seguiré escribiendo sobre este tema tan actual por desgracia y que tanta confusión genera, un saludo.

      Responder

Deja un comentario

Fernando Villadangos es psicólogo clínico y sexólogo en Granada

Hablemos

Si vives en Granada o en las provincias circundantes, puedes encontrarnos en:

Calle Pedro Antonio de Alarcón, 13 1º Izquierda
18005

Móvil: 608 670 900

Sígueme y léeme

libro "Sexualidad masculina ¿hombres o titanes?", de Fernando Villadangos

Suscríbete

Únete a mi newsletter, si quieres recibir noticias y más contenido.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Pin It on Pinterest